Superada la primera semana el resultado no podía haber sido mejor, de 86,4 kg. he bajado a 83,6 kg. Casi tres kilos en la primera semana. Como estos días no estoy en mi casa no me he podido medir los porcentajes de grasa corporal, pero a mitad de semana había perdido 1,2%, es una garantía de que no todo el peso que he perdido ha sido agua, que es lo que solemos perder la primera semana que nos ponemos a dieta.
Las comidas las he llevado estupendamente y me he tomado regularmente todos los complementos, no he pasado nada de hambre, algo que me preocupaba, pues estando todo el día trajinando no quería que me diera una pájara por comer poco, pero no ha sido así, las cantidades de comida no son escasas y quedo saciada. Otra cosa que me preocupaba era pasar hambre por sustituir una comida por una barrita, pero tampoco he tenido ningún problema con eso y las barritas están buenísimas, supongo que llegará un momento en el que me canse de ellas, pero de momento me vienen hasta bien los días que tengo que comer fuera de casa, no tengo que pensar en qué llevarme, mi barrita y mi botella de agua en el bolso son suficientes. Lo que peor he llevado es el te de por la mañana, un te soluble que hay que tomar los primeros quince días del programa, no está muy bueno que digamos, si le mejorasen un poco el sabor sería perfecto.
De ánimo estoy genial, me siento con muchísima energía y no me cuesta nada hacer ejercicio, de hecho el cuerpo me lo pide (y os aseguro que mi cuerpo jamás me pidió nada parecido). El día que no puedo salir a andar siento que me falta algo, lo necesito, necesito quemar esa energía. De momento salgo a caminar y los días que estoy en casa hago además un rato de plataforma vibratoria, poco a poco iré subiendo el ritmo y la intensidad, por primera vez en la vida me apetece hacer ejercicio, desde luego que este sistema me está cambiando no sólo físicamente y me gusta, espero que siga así.
No he tenido ansiedad en ningún momento, ni por la comida, ni por dulces, ni siquiera por el tabaco. Mi último cigarro me lo fumé el domingo y no me ha vuelto a apetecer, a veces me da gana simplemente por el hecho del ritual de liar el cigarro y fumarlo, pero realmente no me apetece el tabaco.
Hoy he superado una prueba de fuego y me he sentido superbien. He comido con mi hermano y mi cuñada, ellos han comido arroz (tenía una pinta...) y yo pollo asado con ensalada. De postre ellos se han comido una gran porción de tarta de chocolate, parecía deliciosa, yo la tenía ahí, a 50 cm. de mis narices y ni siquiera la he catado, he preguntado si estaba rica, algo absurdo pues no tenía más que mirar sus caras de placer, por supuesto me han respondido que sí, y yo les he dicho "bueno, ya la probaré en agosto", es mi máxima cuando se me presenta por delante algo delicioso que de momento no debo comer :)
En resumen: estoy muy satisfecha y espero seguir con este ánimo y tan buenos resultados los 83 días que me quedan de programa.
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