Cuando nos enfrentamos a un gran cambio en la vida a veces hay que rodearse de cosas que te hagan sentir bien y a mí, que siempre he sido un poco oscurilla, lo que me hace sentir bien ahora mismo son los colores vivos y crear cosas con mis propias manos. Siguiendo esas pautas empecé a organizar mi nueva habitación: cambié los muebles para acomodarlos a mis necesidades, puse estanterías en todas las paredes, unas buenas luces y cuando ya tuve todo eso hecho me puse a tejer. Necesitaba una alfombra así que compré unos ovillos y al lío. Este ha sido el resultado.
Quedó una alfombra un poco caótica, mostrando bastante bien mi estado en el momento que la hice :), tuve que aprovechar los colores que encontré en ese tipo de lana, no había mucha variedad pero era justamente esa la que yo quería utilizar, lana acrílica 100%, es muy suave y mullidita, se puede lavar en la lavadora, siempre conservará esos colores y a mi gato le encanta :D.


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